Por Constanza Gómez
Tópico fundamental en la representación artística de cualquier índole, la muerte yace perpetua en la tradición del hombre como el fundamento de la vida. ¿Para que vivimos si no es para morir?. Y por más interrogantes que nos hagamos para argumentar nuestras acciones y propósitos, la muerte es lo que es, un cúmulo de representaciones simbólicas culturalmente diseñadas para facilitar la comunicación humana. La representación social de la muerte se construye a partir de categorías según un contexto social e histórico, por lo que su condición de ‘’concepto abstracto’’ parece subordinarse en las manifestaciones arquetípicas. Ciertos objetos y acciones se ven vinculados a veces sin querer serlo al concepto, así como también, su mera presencia a veces redunda en lo obvio. Probablemente sea porque el concepto en sí sólo existe en su implicancia, de manera que su representación artística dependerá de su connotación colectiva.
FOTOESPACIO
Primera antología de fotografía joven
Fotoespacio es un sitio web dedicado al fomento y promoción de la fotografía en Chile. Su portafolio ofrece obras de fotógrafos tradicionales, contemporáneos y emergentes, además de información y noticias sobre fotografía. Desde el año pasado, el sitio convoca a artistas emergentes a subir sus portafolios en la web, en la Primera antología de fotografía joven entre
los que la nostalgia, el turismo y el dato freak, superan al tema de la muerte. ¿Será que su trascendencia raya en lo cotidiano?. Pero Zaida González fotografía a la muerte y le pinta corazones.
La exhibición Recuérdame al morir con mi último latido es la representación sarcástica de la simbología con que se comprendía la muerte hace dos siglos atrás. González representa la muerte a través de la acción dramática en un set casi vacío, para recrear las imágenes que caracterizaron la fotografía post mortem del siglo XIX. Para ese entonces, el fallecimiento de los niños era considerado una bendición (le llamaban los angelitos) por lo que tomar fotos a los cadáveres era considerado parte del rito de la muerte.
En estas fotografías, el uso indiscriminado del color negro y la palidez enfermiza de los rostros son asediados por una serie de colores y tonalidades fuertes. Hombres y mujeres cargan bebes deformes fallecidos, invertebrados, como si por cada minuto que avanzara perecen en las manos de quiénes los cargan. La imagen en sí de los que mueren no perdura, el rostro ingenuo, enigmático, desinteresado y suspicaz de los padres es lo que llama la atención.
El discurso anti religioso es un recurso para apoyar la critica moral de la autora. La muerte es el fin de la religión. Según la iglesia católica, cuando una criatura fallece abandona esta vida, por lo que pierde su condición moral, humana, ser conocedor del bien y el mal, por lo que el perecer, más allá del recuerdo y la memoria, simboliza lo que no es humano.
¿Por qué y en qué condiciones muere un niño? es el discurso que la fotógrafa antepone a la tradición que evita estas interrogantes. Temas como el aborto y el maltrato
físico pueden vincularse a las imágenes, así como también el juicio ante la condición civil de la madre (casada o soltera) y su inclinación social (no es explícito pero también podía relacionarse).
Este trabajo se exhibe por estos días en el Museo de arte contemporáneo (MAC) en la muestra Antología de jóvenes fotógrafos.
En el mismo sitio, Francisco Cannobbio expone la muestra Causas pendientes, el cual a diferencia del trabajo de Zaira González, su mensaje es menos explícito.
‘’Desperté oscuro y sereno a la mañana siguiente de mi proclamada muerte’’ dice el autor, para justificar la subjetividad de las imágenes. Todas las fotografías están alteradas lo que les confiere un aspecto de deterioro y decadencia. El uso de la sangre no refiere a la tragedia física, sino a una mental: el hombre de las fotos ha muerto por dentro.
Las fotografías de Cannobbio hablan en primera persona. El uso de frases apelativas da cuenta de un pasado, del cual el autor está distanciado. El cuerpo desnudo remite al origen, el lugar de inicio del hombre donde se encuentra indefenso.
El cuerpo posa diversas maneras y ángulos, lo que además de ser un recurso estético, puede ser comprendida como parte de la vulnerabilidad que quiere expresar el autor. La muerte renueva el significado de las palabras, lo que existe en la vida no existe en la muerte.El uso de colores como el rojo y el café le confieren a las imágenes opacidad en los fondos. El luminosidad y pulcritud del cuerpo desnudo contrastan con la aparente suciedad de las texturas de la fotos, siendo este el objeto central y el determinante de la simetría en cada imagen.
http://www.fotoespacio.cl/portal/index.php?option=com_content&view=article&id=479:zaida-gonzalez&catid=54:galerias-de-imagenes&Itemid=94 - http://www.fotoespacio.cl/portal/index.php?option=com_content&view=article&id=305%3Afrancisco-cannobbio&catid=54%3Agalerias-de-imagenes&Itemid=1
MAC
Naturaleza muerta
Marcela Correa
En esta exposición la muerte es comprendida como el deterioro físico de los objetos. El paso del tiempo es representado por el desgaste y olvido de las cosas, por el percudido de los colores y la deformación de los contornos. Las fotografías están tomadas con caja de luces.
El curso de la naturaleza no está al alcance de la manipulación humana. Cada proceso tiene un objetivo y a pesar de su adulteración, el destino siempre es el mismo. Los bosques han sido quemados, el pueblo parece estar abandonado. Las transformaciones aumentan la distancia entre las nuevas acciones y el origen. Un cambio tras otro nos sitúa aún más lejos de lo que alguna vez fuimos, llegando al punto en que sólo nos queda perecer, seguir el camino de las transformaciones.

Según la autora, el deterioro de la naturaleza es nuestro deterioro, del cual solo podemos ver una parte muy pequeña (debido a los primeros planos de las imágenes). La quema de bosques es un hecho mundial, de manera que la metáfora se extiende como la interpretación colectiva de la vida misma. La luz en las fotografías es parte del doble discurso. El lugar perece pero puede detenerse por unos instantes y hacer como que sobrevive. El curso de los procesos puede indefinirse en algún momento, la muerte puede ser confundida con la vida por un instante, sin embargo el proceso degenerativo está en curso.
http://www.mac.uchile.cl/exposiciones/arteespanol/magdalencorrea/catalogomagdalena.htm
WELLCOM COLLECTION
Life before death
Walter Schels
La fotografía del alemán Walter Schels
incursiona principalmente en el retrato. Su rostro, el de una cabra, un bebé o un anciano muerto son fotografiados en blanco y negro en un primerísimo plano. En Life before death, utiliza la misma técnica de construcción visual pero donde quienes son fotografiados también simulan su muerte en las fotografías.
En vida sabemos cómo lucimos si nos miramos frente a un espejo o nos hacemos una idea de lo que dicen los demás; muertos jamás lo sabremos.
La técnica utilizada es el contraste, siendo la gestualidad el único recurso en estas fotografías ya que la luz y el color no permiten distinción alguna. Cada imagen por sí sola es una vida, una enorme historia que gracias a la particularidad del retrato, podemos especular con tan solo identificar los rasgos de cada rostro.
Las personas fotografiadas superan los 50 años. Culturalmente, en el presente, la vejez es asociada a la muerte antes que a la sabiduría. La disputa entre la vida y esta es vista como una instancia de mucho temor, donde se asume que quienes están en el límite, no quieren morir. La muerte, vista con miedo, es la ausencia de corporalidad; comprendida como algo positivo, es curiosidad.
''La muerte no es eterna; realmente me encantó la vida, no tengo miedo de lo que viene; ahora veo todo desde una perspectiva diferente…de repente todo importa’’ (frases extraídas de las fotografías).
Life before death es una pequeña radiografía social de corte subjetivo. El mensaje parece ser explícito, pero difícilmente retroalimentativo cuando el contenido no depende de una acción concreta. La expresión de un rostro dice más palabras de las que puede pronunciar. La muerte, al igual que la vida, se vuelve difícil de delimitar cuando su ambigüedad parece infinita.
http://www.wellcomecollection.org/whats-on/exhibitions/life-before-death/portraits.aspx?view=michael-lauermann
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